SANTO DOMINGO.– La iniciativa social “100 mil Pisos para Jugar”, orientada a la erradicación de pisos de tierra en comunidades vulnerables de la República Dominicana, anunció un ambicioso plan de expansión que proyecta beneficiar a 5,000 familias dominicanas para el año 2026, fortaleciendo así su impacto social y humano en todo el territorio nacional.
El programa prevé la entrega de 2,048 nuevas soluciones habitacionales para el cierre de 2026, las cuales se sumarán a las 3,731 viviendas ya intervenidas desde finales del año 2022, consolidando un esfuerzo sostenido en favor de la salud, la dignidad y el bienestar de miles de hogares.
Tras el cierre de gestión correspondiente a diciembre de 2025, la iniciativa reportó la sustitución de 530 pisos de tierra solo en el último semestre, una intervención que va más allá de la mejora estructural de las viviendas, al generar un impacto directo en la reducción de enfermedades parasitarias y respiratorias, especialmente en niños y adultos mayores.
“Sustituir un piso de tierra por uno de concreto es mucho más que una obra civil; es eliminar un foco de enfermedades y permitir que nuestros niños tengan un lugar digno donde jugar y crecer”, expresó Cesarina Fabián, directora nacional de Hábitat para la Humanidad República Dominicana.
Fabián explicó que el compromiso para el presente año es escalar el impacto del programa de manera acelerada. De las más de 5,700 soluciones habitacionales previstas, 1,888 estarán destinadas específicamente a la sustitución de pisos de tierra por cemento pulido, una meta estructurada en dos etapas estratégicas que garantizan la eficiencia operativa entre el cierre del actual año fiscal y el inicio del próximo.
El proyecto “100 mil Pisos para Jugar” ha demostrado ser un motor de transformación social, económica y comunitaria. Durante el último semestre de 2025, impactó directamente a 1,612 personas en condición de vulnerabilidad, extendiendo su alcance a 30 comunidades en distintas regiones del país, entre ellas Sabana Perdida, Guatapanal, Aviación, Cristo Rey, Las Canas, Las Agüitas y El Buen Hombre, entre otras.
Además del impacto habitacional, la iniciativa ha contribuido a la dinamización de la economía local, mediante la creación de 351 empleos directos, beneficiando a cientos de familias dominicanas. En el componente educativo, 487 ciudadanos fueron certificados en talleres de “Vivienda Saludable”, adquiriendo herramientas y conocimientos para el adecuado mantenimiento de sus hogares y la protección de la salud familiar.
Con esta proyección para 2026, el programa reafirma su compromiso de seguir construyendo hogares más seguros, saludables y dignos, colocando a la niñez y a las familias más vulnerables en el centro del desarrollo social del país.



